
España refuerza controles ante el incremento de anomalías en importaciones alimentarias.
Las autoridades sanitarias españolas han detectado un aumento progresivo de irregularidades en alimentos importados durante los últimos tres años. Según datos oficiales de la Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud, los incumplimientos pasaron de 24 en 2022 a 44 en 2023 y alcanzaron 51 en 2024, lo que suma 119 casos en el trienio.
El principal motivo de alerta ha sido la presencia de contaminantes químicos, que representan la mayoría de las incidencias registradas. Este tipo de detecciones prácticamente se ha triplicado en el periodo analizado. En cambio, los casos relacionados con contaminación microbiológica se han mantenido relativamente estables. También se han identificado situaciones puntuales vinculadas a etiquetado incorrecto, aditivos no autorizados o presencia de alérgenos no declarados.
El incremento de irregularidades no se debe necesariamente a un mayor número de inspecciones. De hecho, aunque el volumen de muestras de productos de origen animal aumentó en 2023, descendió en 2024. A pesar de esa reducción en el muestreo, los incumplimientos siguieron creciendo, lo que sugiere un aumento proporcional de las anomalías detectadas.
En el caso de los productos de origen no animal, los controles sí han ido en aumento año tras año, alcanzando en 2024 el mayor número de partidas inspeccionadas del periodo. En conjunto, el total de alimentos analizados en frontera ha crecido de forma notable desde 2022.
Por países de procedencia, Marruecos figura como el origen con mayor número de partidas sometidas a control, tanto en productos animales como vegetales. Destacan especialmente los análisis de residuos de plaguicidas en frutas y hortalizas, así como controles de contaminantes y pruebas microbiológicas en pescado.
Otros países también concentran un volumen relevante de análisis en determinadas categorías: Brasil en carne, Ecuador en productos pesqueros y Mauritania en pescado. Sin embargo, la documentación oficial no detalla qué porcentaje de muestras no conformes corresponde a cada país, por lo que no es posible establecer cuál presenta mayor tasa de incumplimiento.
En paralelo, el volumen de importaciones cárnicas sometidas a control ha aumentado de manera significativa en los últimos años, tanto en número de partidas como en tonelaje total. Cuando se detecta un resultado no satisfactorio, las autoridades activan el protocolo correspondiente, que incluye la notificación al sistema europeo de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF), la comunicación a las autoridades competentes y la intensificación de los controles oficiales. Las partidas afectadas permanecen retenidas en frontera hasta que se resuelve la situación.
El sistema de análisis está respaldado por un contrato público formalizado a finales de 2022, dividido en varios lotes. Parte de estos han sido adjudicados a la Agencia de Salud Pública de Barcelona, que gestiona algunos de los bloques de mayor importe económico.
Publicado el : 11 de febrero de 2026

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