
El huracán Polo golpea Baja California Sur con fuertes vientos y oleaje.
El huracán Polo llegó a las inmediaciones de Baja California Sur acompañado de fuertes vientos y un intenso oleaje, mientras las autoridades mantenían activados los protocolos de emergencia en las zonas más expuestas. En Puerto San Carlos, el viento fue aumentando de intensidad hasta provocar la interrupción del suministro eléctrico durante la noche, dejando a la localidad sin iluminación.
Polo se convirtió en el primer huracán de la temporada en tocar tierra en Baja California Sur, una región mexicana especialmente vulnerable al paso de ciclones tropicales. El fenómeno presentó una evolución irregular desde su formación, con variaciones rápidas en su intensidad que complicaron las previsiones sobre su trayectoria y fuerza.
Antes de aproximarse a la península, el ciclón provocó lluvias intensas y fuertes oleajes en distintos puntos de la costa del Pacífico mexicano. En Jalisco, el temporal dejó al menos dos personas fallecidas y tres desaparecidas. Posteriormente, el centro del huracán pasó al sur de Las Barrancas, a unos 180 kilómetros de Puerto San Carlos, mientras las alertas se extendían hacia Sonora.
Evacuaciones ante el riesgo de inundaciones
El fuerte oleaje provocó daños en algunos sectores de la barrera de arena que protege Puerto San Carlos, aumentando el riesgo de inundaciones en una localidad de alrededor de 6.000 habitantes cuya actividad económica depende en buena medida del turismo y la pesca.
Ante la amenaza, parte de la población fue trasladada a refugios habilitados, entre ellos una escuela secundaria. Otros vecinos optaron por abandonar temporalmente la localidad, mientras algunas familias decidieron permanecer en sus viviendas pese a las recomendaciones de las autoridades.
Los equipos de la Marina recorrieron las zonas más expuestas para solicitar a los habitantes que se trasladaran a lugares seguros. Algunos residentes, sin embargo, prefirieron quedarse junto a sus familias al considerar que sus viviendas ofrecían mayor seguridad.
En el refugio instalado en la escuela, otros vecinos pasaron la noche a la espera de que mejoraran las condiciones meteorológicas. La presencia de familiares, amigos y conocidos contribuyó a reducir la preocupación entre quienes decidieron abandonar sus casas.
Refuerzan viviendas y despliegan miles de efectivos
Ante la llegada del ciclón, numerosos habitantes de Puerto San Carlos protegieron las fachadas y ventanas de sus viviendas con tablones y estructuras de madera. La medida buscaba reducir los posibles daños provocados por las fuertes ráfagas de viento.
Las autoridades desplegaron cerca de 7.000 elementos de las fuerzas de seguridad y protección civil en Baja California Sur. También fueron suspendidas las clases, algunas actividades laborales presenciales y las operaciones marítimas, además del acceso a las playas.
Los equipos de emergencia se encontraron en distintos puntos con obstáculos provocados por el temporal, como árboles derribados, cables y señales afectadas, mientras continuaban las labores de vigilancia y prevención.
Vigilancia sobre la tormenta tropical Rachel
Mientras se evaluaban los efectos de Polo, los servicios meteorológicos mantenían bajo vigilancia a Rachel, otra tormenta tropical que podría ganar intensidad durante su desplazamiento.
Los pronósticos apuntaban a que este nuevo sistema también podría aproximarse a la península de Baja California, por lo que las autoridades permanecían atentas a su evolución y a posibles cambios en su trayectoria.
Publicado el : 29 de septiembre de 2026
Compartir este artículo











