
Marine Le Pen: «Francia tiene por delante días felices»
Marine Le Pen: «Francia tiene por delante días felices»
La líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, se comprometió a abrir una etapa de «renacimiento» político si gana las próximas elecciones presidenciales. Asimismo, aseguró que su proyecto no se basa en una «ruptura violenta» ni en una «revolución destructiva». Así lo afirmó durante su primer gran mitin electoral, celebrado el domingo en la ciudad de Orleans, bajo estrictas medidas de seguridad y en medio de protestas contra el congreso de su partido, Agrupación Nacional.
Le Pen pronunció un discurso de aproximadamente una hora ante 8.500 simpatizantes del partido, que corearon consignas a favor de su llegada a la Presidencia, a unos seis meses de la celebración de los comicios. Mientras tanto, las encuestas apuntan a que encabeza la intención de voto. La candidata presidencial centró su intervención en el concepto de «renacimiento», elegido como lema de su campaña. En este sentido, sostuvo que Francia puede recuperar la confianza en su futuro, pese a las tensiones sociales registradas en las últimas semanas y al ataque racista ocurrido el viernes en la ciudad de Trappes.
«Francia tiene por delante días felices», afirmó Le Pen, quien explicó que su proyecto político pretende transformar la gestión del país sin provocar grandes alteraciones, al tiempo que mantiene las posiciones más restrictivas de su partido en materia de seguridad e inmigración.
La líder de Agrupación Nacional consideró que la sociedad francesa se muestra cada vez más receptiva al diagnóstico político que plantea su formación y trató de tranquilizar a los votantes que temen la llegada de la extrema derecha a la Presidencia. Asimismo, insistió en que el «renacimiento» que propone no implica una «ruptura violenta» ni una «revolución destructiva», sino una transformación basada, según sus palabras, en la recuperación del orden y el refuerzo de lo que considera valores cívicos y nacionales.
La dirigente de la extrema derecha francesa dejó el discurso más contundente en materia de seguridad en manos del presidente de su partido, Jordan Bardella, quien aseguró que, si llegan al poder, utilizarán todos los medios legales disponibles para restablecer el orden y proteger a los ciudadanos.
Le Pen reiteró también su intención de nombrar a Bardella primer ministro en caso de ganar las elecciones presidenciales, al frente de un Gobierno que describe como de «unidad nacional».
Por su parte, su aliado Éric Ciotti instó durante el encuentro a miembros del partido Los Republicanos a sumarse a la alianza que promueve, al considerar que la unión de las fuerzas de derecha podría aumentar sus posibilidades de victoria electoral.
El mitin se celebró en un clima de tensión política, después de que Orleans acogiera el sábado una manifestación en la que participaron entre 13.000 y 26.000 personas, según las estimaciones recogidas en una información de la Agencia France-Presse (AFP), para expresar su rechazo al congreso de Agrupación Nacional.
Las autoridades desplegaron alrededor de 3.000 policías y gendarmes durante el fin de semana para garantizar la seguridad en la ciudad. También establecieron medidas para impedir que los manifestantes se acercaran al lugar del congreso, entre ellas un dispositivo destinado a contener a un grupo de aproximadamente un centenar de activistas antifascistas que intentó llegar a las inmediaciones del recinto.
Pese a estas medidas, un pequeño grupo de manifestantes logró entrar en la sala y desplegar una pancarta dirigida contra Bardella, reelegido presidente del partido el día anterior.
La pancarta afirmaba que «el racismo y el antisemitismo no molestan a Agrupación Nacional, sino todo lo contrario», en referencia a un reportaje publicado por el medio Mediapart sobre unos escritos atribuidos a Bardella de su juventud y calificados de antisemitas. Bardella niega las acusaciones relacionadas con este caso y ha presentado una denuncia por difamación a raíz de la publicación del medio de investigación.
La Unión de Estudiantes Judíos de Francia se atribuyó la responsabilidad de la protesta dentro de la sala, que fue seguida de enfrentamientos verbales y forcejeos con algunos asistentes. Finalmente, los servicios de seguridad del partido intervinieron para expulsar a los manifestantes. Durante la intervención también fue expulsado un periodista de Mediapart que se encontraba cerca del lugar de los hechos. Posteriormente, los periodistas del medio decidieron abandonar el encuentro al considerar que no estaban garantizadas las condiciones necesarias para su seguridad.
La organización estudiantil anunció que tiene previsto presentar una denuncia por agresiones colectivas. Por su parte, Bardella acusó a activistas de la extrema izquierda, a quienes vinculó con la organización, de haber acudido al recinto acompañados de periodistas de Mediapart para agredir a los simpatizantes de su partido. El incidente no impidió que Le Pen continuara con su discurso, en el que dedicó parte de su intervención a la conducta cívica y la lucha contra la violencia. Según sostuvo, reforzar la disciplina dentro de la sociedad constituye uno de los pilares de su proyecto político.
Al mismo tiempo, criticó a diferentes fuerzas políticas y corrientes ideológicas, entre ellas los islamistas, los activistas antifascistas, La Francia Insumisa y los movimientos ecologistas, a los que acusó de oponerse a su visión del futuro del país. Le Pen desarrolla su campaña electoral mientras continúa abierto un proceso judicial que podría afectar a su elegibilidad como candidata. El Tribunal de Casación francés debe pronunciarse sobre un recurso relacionado con su condena en un caso de malversación de fondos públicos vinculado a asistentes parlamentarios europeos.
Un eventual rechazo del recurso podría confirmar la sentencia semanas antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el próximo 18 de abril, lo que añade un elemento de incertidumbre al desarrollo de su campaña.
Publicado el : 26 de octubre de 2026
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