
España reafirma su soberanía sobre Ceuta y Melilla mientras reivindica el diálogo con Marruecos
Albares destaca el papel del diálogo con Marruecos durante la crisis migratoria de Ceuta
El ministro español de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, afirmó este viernes ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados que «el diálogo con Marruecos ha estado siempre presente desde el primer momento con el objetivo de poner fin a esta crisis y evitar que una situación similar vuelva a producirse en el futuro».
Albares añadió que «este diálogo diplomático fue fundamental para facilitar el retorno de las personas que entraron y regresaron en menos de 24 horas», y subrayó que también contribuyó a «gestionar el retorno de quienes todavía permanecían en la ciudad».
El jefe de la diplomacia española señaló que «la relación con Marruecos permitió que al menos el 90 % de los migrantes regresaran durante las primeras 48 horas», al tiempo que destacó que «el diálogo diplomático con Marruecos es imprescindible», dado que el país vecino comparte frontera con España en Ceuta y Melilla.
El ministro aseguró asimismo que «no hubo, no hay y nunca habrá ningún tipo de conversación sobre la integridad territorial».
En referencia a Ceuta y Melilla, Albares afirmó al inicio de su intervención que «Ceuta y Melilla son España y son la Unión Europea; forman parte de nuestra integridad territorial y de nuestra soberanía».
«Todos los habitantes de Ceuta y todos los habitantes de Melilla, independientemente de su origen, sus creencias o su procedencia, son españoles y europeos, no solo de derecho, sino también de corazón y de espíritu», declaró.
En cuanto a sus contactos con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, Albares aseguró que fue «muy claro» respecto a Ceuta y Melilla, así como sobre «su integridad territorial y su soberanía».
El ministro español de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación insistió: «No hubo, no hay y nunca habrá ningún tipo de conversación al respecto por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación». Con estas palabras, reafirmó que su departamento rechazó oficialmente cualquier reivindicación relacionada con ambas ciudades.
Al abordar las causas de la crisis, Albares sostuvo que «el detonante directo fue una mentira, la desinformación y las redes sociales», aunque añadió que también existe «una desigualdad entre Europa y África que lleva a las personas a arriesgar sus vidas en busca de un futuro mejor».
En este sentido, el ministro señaló que la inmigración se ha convertido en uno de los asuntos que más polarizan a las sociedades. Calificó lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio como «una crisis migratoria y humanitaria impulsada por las mentiras y las noticias falsas y aprovechada por una agenda reaccionaria que busca desestabilizar Europa».
Según Albares, la crisis también habría sido alentada dentro de España por «fuerzas afines» con el objetivo de obtener un beneficio particular y partidista a costa de los habitantes de Ceuta. «La desinformación, el ataque contra la unidad de los españoles y los europeos y el odio; eso es lo que fue esta crisis», afirmó.
El ministro también se refirió al papel de las redes sociales y declaró: «Elon Musk y las redes rusas también utilizaron sus plataformas para fomentar la división entre los españoles». Y añadió: «Las mentiras y las noticias falsas matan. Matan a personas, matan la convivencia y, en última instancia, matan la democracia».
Ante esta situación, Albares llamó a actuar: «Tenemos que actuar como España, como Estado, y también junto con la Unión Europea».
En el ámbito europeo, el ministro lamentó la falta de apoyo de algunos socios comunitarios: «Echamos de menos la solidaridad de Italia y Dinamarca. Esperábamos de ellos lo mismo que nosotros ofrecemos: solidaridad y apoyo».
«Lo ocurrido en Ceuta fue un desafío lanzado a Europa», afirmó Albares.
En relación con la decisión de Italia de imponer controles a los viajeros procedentes de España, el ministro español la calificó de «arbitraria» y consideró que estuvo «motivada por razones electorales internas italianas». Asimismo, describió la medida como «una afrenta injustificada a la dignidad de los españoles y de Europa».
Publicado el : 28 de agosto de 2026
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