
9. 500 nuevas plazas no bastan: reclaman claridad jurídica para los migrantes en Ceuta.
El Consejo Civil para la Lucha contra Todas las Formas de Discriminación (CCLD), por iniciativa del Instituto Prometeo para la Democracia y los Derechos Humanos, ha pedido agilizar la tramitación de las solicitudes de asilo en Ceuta y reforzar las capacidades de acogida, así como la atención sanitaria y psicológica, prestando especial atención a la protección de los menores y de las personas más vulnerables.
La petición se recoge en el último informe de «Punto de Vigilancia» publicado por el Consejo sobre la situación en Ceuta, correspondiente al periodo comprendido entre el 13 y el 17 de agosto, en el que se constata la permanencia de personas en condiciones precarias de acogida, además de la falta de claridad sobre su situación jurídica y sus perspectivas de futuro.
El CCLD valoró positivamente el anuncio realizado por el Gobierno español el 17 de agosto sobre la habilitación de medidas humanitarias temporales que permitirán disponer de 1.500 plazas adicionales en distintos puntos de Ceuta. No obstante, reclamó que estas nuevas plazas sean operativas lo antes posible y que respondan a las diferentes necesidades de las personas acogidas.
Peticiones de asilo
La situación coincide con un aumento de las peticiones de protección internacional. El pasado 16 de agosto, varias personas participaron en una concentración pacífica en la playa del Tarajal, donde expresaron su deseo de solicitar asilo y algunos portaron pancartas con el mensaje «Queremos asilo», según el Consejo, citado por medios de comunicación españoles.
El organismo subraya que la entrada irregular en territorio español no debería implicar por sí sola la pérdida del derecho a solicitar protección internacional. Por ello, considera que toda petición expresada debe ser registrada y examinada individualmente, con una decisión motivada en cada caso.
El documento recoge también posiciones atribuidas a la Asociación Profesional de la Judicatura y al Foro Judicial Independiente, que defienden la necesidad de estudiar las solicitudes de protección internacional de manera individual y caso por caso, de acuerdo con las garantías legales vigentes.
Consecuencias psicológicas
El Consejo advierte asimismo de las consecuencias psicológicas derivadas de la prolongada espera, la incertidumbre jurídica y las precarias condiciones de vida. Cita al psiquiatra forense y especialista en psicología infantil y adolescente en Ceuta, Rogervan Rubatino, quien señala la presencia en algunas personas afectadas de síntomas como ansiedad intensa, hipervigilancia, insomnio y sensación de vulnerabilidad.
El CCLD presta especial atención a los menores no acompañados, al considerar que pueden verse expuestos a situaciones de elevada tensión capaces de dejar secuelas psicológicas duraderas. Por ello, reclama incorporar evaluaciones psicosociales y apoyo psicológico adecuado al sistema de atención, especialmente para los menores y las personas que hayan sufrido violencia.
En el ámbito sanitario, el Consejo recoge la advertencia realizada el 17 de agosto por el sindicato de enfermería SATSE en Ceuta, que alertó de la necesidad de incorporar más profesionales sanitarios. Según el organismo, la respuesta humanitaria no puede mantenerse de manera eficaz sin reforzar los recursos humanos destinados a la atención.
Asimismo, advierte contra los discursos que relacionan la presencia de migrantes con la propagación de enfermedades. El Consejo considera necesario diferenciar entre los riesgos sanitarios derivados de condiciones precarias de alojamiento, falta de agua, dificultades de higiene y acceso limitado a la atención médica, y la estigmatización de los migrantes o extranjeros como una supuesta amenaza sanitaria.
En este sentido, recuerda que la ministra española de Sanidad ha rechazado los mensajes que vinculan migración y enfermedad, calificándolos de carácter racista. El Consejo insiste en que la respuesta sanitaria debe centrarse en el agua, la higiene, la asistencia médica, el alojamiento y la prevención, y no en la estigmatización de un determinado colectivo.
Incertidumbre sobre el paradero de menores
El Consejo también expresa su preocupación por la situación de varios menores, tras la difusión de contenidos audiovisuales e informaciones sobre la supuesta salida de menores de edad, incluidas algunas chicas, de determinados centros de acogida temporal. No obstante, precisa que estas informaciones no han sido verificadas de forma independiente y reclama las comprobaciones e investigaciones necesarias para esclarecer las circunstancias.
Llamamiento a las autoridades
El CCLD pide asimismo a las autoridades marroquíes que identifiquen y pongan a salvo a varios niños pequeños que, según el organismo, aparecen en imágenes difundidas durante un intento de cruce registrado el pasado 15 de agosto. También reclama verificar las circunstancias en las que se encontraban y quiénes estaban a cargo de ellos, evitando al mismo tiempo que su identidad y vulnerabilidad queden aún más expuestas mediante la difusión de imágenes en redes sociales.
Respecto a la relación con la población local, el Consejo reconoce que algunos vecinos han expresado preocupación por cuestiones relacionadas con la tranquilidad, la movilidad, la seguridad y los servicios públicos. Sin embargo, insiste en que estas preocupaciones no deben convertirse en generalizaciones o estigmatizaciones por razón del origen o la situación jurídica de las personas presentes en Ceuta.
Como alternativa, propone reforzar la mediación, la presencia de servicios sociales y sanitarios y la habilitación de espacios de acogida adecuados, junto con una presencia proporcionada de los servicios públicos, en lugar de limitar la respuesta a un enfoque exclusivamente de seguridad.
El organismo también alerta del aumento de discursos que presentan la situación en Ceuta como una confrontación geopolítica o una «guerra híbrida», y pide un lenguaje responsable basado en hechos, evitando expresiones que puedan aumentar la tensión o alimentar enfoques exclusivamente securitarios y excluyentes.
Asimismo, reclama a responsables políticos, medios de comunicación y actores institucionales que eviten las generalizaciones y los discursos de odio. A su juicio, la crisis no debe convertirse en una oportunidad para vincular sistemáticamente la migración con la inseguridad, las enfermedades, la delincuencia o las amenazas, ni para estigmatizar colectivamente a marroquíes y personas de origen subsahariano presentes en Ceuta.
El CCLD considera que la situación no debe gestionarse mediante una estrategia basada en esperar a que las personas abandonen Ceuta por iniciativa propia o renuncien a sus derechos. En su lugar, reclama orientación clara e individualizada para cada caso, teniendo en cuenta su situación jurídica, sus necesidades de protección y su grado de vulnerabilidad.
El Consejo Civil para la Lucha contra Todas las Formas de Discriminación concluye que el tiempo de permanencia en Ceuta se ha convertido en sí mismo en un factor de vulnerabilidad. Por ello, considera que ampliar la capacidad de acogida no será suficiente si no va acompañado de claridad sobre la situación jurídica, las solicitudes de protección, el alojamiento y las perspectivas de futuro, y reclama un enfoque integral que combine acogida, protección, atención sanitaria física y psicológica, protección de la infancia, seguridad y respeto de los derechos humanos.
Publicado el : 19 de agosto de 2026
Compartir este artículo











