
La sucesión de Lagarde reabre el pulso entre el norte y el sur de Europa.
España y Países Bajos se disputan la sucesión de Christine Lagarde al frente del BCE
La carrera por suceder a la francesa Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE) se ha reducido a dos candidatos: el español Pablo Hernández de Cos y el neerlandés Klaas Knot. Ambos han sido propuestos oficialmente tras el anuncio de Lagarde de que abandonará anticipadamente la institución monetaria en febrero de 2027.
El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, confirmó las candidaturas de los antiguos responsables de los bancos centrales de España y Países Bajos, una vez concluido el plazo establecido, este viernes, para que los 21 países miembros de la eurozona presentaran sus propuestas.
Los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro abordarán el próximo lunes, en Bruselas, el proceso de sucesión de Lagarde. El objetivo será avanzar hacia un consenso sobre el candidato que posteriormente se trasladará a los jefes de Estado y de Gobierno para la decisión definitiva, previa consulta al Parlamento Europeo y al Consejo de Gobierno del BCE.
Sin embargo, fuentes europeas no esperan que la elección quede resuelta durante la reunión del lunes. Las primeras conversaciones estarán centradas en evaluar ambas candidaturas y conocer las posiciones de los Estados miembros, en un proceso que las instituciones europeas aspiran a concluir antes de que termine el año.
Según informó la agencia France Presse (AFP), un responsable europeo señaló que la intención es alcanzar un acuerdo durante el próximo mes de diciembre. La decisión podría adoptarse en alguna de las cumbres europeas previstas para noviembre o diciembre, aunque no se descarta que el proceso se prolongue si no se consigue el consenso necesario.
El neerlandés Klaas Knot, de 59 años, figura entre las principales personalidades del ámbito monetario europeo. Presidió el Banco Central de Países Bajos entre 2011 y 2025. Por su parte, el español Pablo Hernández de Cos, de 55 años, estuvo al frente del Banco de España entre 2018 y 2024.
Desde el año pasado, Hernández de Cos dirige el Banco de Pagos Internacionales (BPI), con sede en la ciudad suiza de Basilea, una de las principales instituciones de cooperación entre bancos centrales a escala internacional.
La disputa entre ambos candidatos también refleja los equilibrios económicos y geográficos dentro de la eurozona. Tradicionalmente, los países del norte de Europa han defendido una política monetaria más restrictiva para contener la inflación, mientras que los del sur suelen conceder mayor importancia a las medidas orientadas a estimular el crecimiento económico y el empleo.
No obstante, ambos aspirantes han mostrado a lo largo de sus trayectorias profesionales capacidad de adaptación ante los cambios económicos. Su experiencia en la gestión de crisis y en la comunicación con los mercados financieros también será uno de los elementos que pesarán en las consultas entre los gobiernos europeos.
Los partidarios del candidato neerlandés consideran que ha llegado el momento de que una personalidad del norte de Europa asuma la presidencia del BCE. Desde 2003, el cargo ha estado ocupado por dos franceses, Jean-Claude Trichet y Christine Lagarde, y por el italiano Mario Draghi.
Madrid, por su parte, respalda la candidatura de Hernández de Cos y pone el acento en su experiencia al frente de instituciones monetarias. El ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, elogió su trayectoria, que calificó de «excepcional», y destacó sus capacidades de liderazgo, independencia y disposición al diálogo.
Las autoridades europeas tampoco descartan la aparición de un tercer candidato si las principales capitales no consiguen ponerse de acuerdo sobre ninguno de los dos nombres. Un escenario que recuerda a 2019, cuando las negociaciones para el reparto de los principales cargos europeos terminaron con la designación de Christine Lagarde al frente del BCE.
A finales de octubre, Lagarde anunció su intención de abandonar el puesto en febrero de 2027, antes de que concluya oficialmente su mandato. Su salida se produce en un contexto de crecientes tensiones en los mercados de deuda y de repunte de la inflación, en medio de las repercusiones económicas de la guerra con Irán.
La renovación de la presidencia coincide, además, con la próxima vacante de otros dos puestos relevantes dentro del Banco Central Europeo. El primero es el de economista jefe, ocupado por el irlandés Philip Lane hasta mayo de 2027. El segundo corresponde a un asiento en el Comité Ejecutivo, que dejará libre la alemana Isabel Schnabel a comienzos del próximo año para incorporarse al Fondo Monetario Internacional.
La coincidencia de estos nombramientos podría abrir una negociación más amplia entre los gobiernos europeos sobre el reparto de responsabilidades, teniendo en cuenta los equilibrios geográficos y políticos que rigen las instituciones financieras de la Unión Europea.
La salida anticipada de Lagarde también permite al presidente francés, Emmanuel Macron, participar en la elección de su sucesor antes de las elecciones presidenciales francesas, previstas para la primavera de 2027.
Después de que París haya renunciado a presentar un candidato para presidir el BCE, Francia podría intentar obtener el puesto de economista jefe. Sin embargo, el Ministerio francés de Economía y Finanzas todavía no ha confirmado oficialmente esta posibilidad.
Publicado el : 7 de noviembre de 2026
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