
Ceuta, una crisis que ya se siente hasta en el fútbol.
Cuando la crisis de Ceuta también entra en el campo
La crisis de Ceuta parece haber dejado de ser únicamente una cuestión política, migratoria o de seguridad. Poco a poco, sus efectos empiezan a aparecer en otros escenarios de la vida cotidiana de la ciudad. Y esta vez, el terreno de juego también se ha convertido en un reflejo de lo que ocurre fuera de él.
La AD Ceuta, que la pasada temporada representó una de las historias positivas del fútbol ceutí tras su trayectoria en LaLiga Hypermotion, vive ahora un comienzo de campaña especialmente complicado: cinco partidos, cinco derrotas y apenas dos goles.
Pero los números no cuentan toda la historia.
Desde el pasado 30 de julio, Ceuta atraviesa una situación marcada por la tensión política, el debate migratorio, la preocupación por la seguridad y las diferencias en torno a la gestión de la crisis. Un escenario que, de una manera u otra, parece haber terminado alcanzando también al fútbol.
Hasta quince futbolistas habrían rechazado incorporarse al club por sus preocupaciones relacionadas con la situación en las calles. Para una ciudad donde el fútbol también forma parte de su identidad colectiva, el dato no deja de resultar significativo.
La tensión llegó igualmente a las gradas y a las redes sociales. El presidente de la AD Ceuta, Luhay Hamido, respondió a las críticas reivindicando los ascensos logrados durante su gestión y defendiendo una idea sencilla: un club no se construye únicamente con resultados, sino también con la gente que decide sentirse parte de él.
Sus palabras fueron más allá del terreno deportivo. Hamido respondió incluso a quienes cuestionan su presencia al frente del club por su origen, utilizando el término «morito» en sus declaraciones y reclamando que quienes no se sientan representados por él den un paso al frente.
Quizá ahí se encuentre una de las imágenes más reveladoras de la situación: una crisis que comenzó en las calles y en el debate político termina encontrando eco incluso dentro de un club de fútbol.
Y, al mismo tiempo, el deporte aparece como uno de los pocos espacios capaces de ofrecer una imagen diferente. El próximo 1 de octubre, la AD Ceuta se enfrentará al Real Betis en un partido amistoso en el estadio de La Cartuja, cuyos fondos serán destinados íntegramente a Cáritas de Ceuta. La Fundación Real Betis Balompié habilitará además una fila cero para recibir donaciones.
En una ciudad atravesada por tensiones políticas, sociales y migratorias, el fútbol vuelve así a ocupar un lugar que va mucho más allá del marcador: puede ser también un espacio donde una ciudad dividida intenta reencontrarse consigo misma.
Publicado el : 16 de septiembre de 2026
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