
El mensaje de Putin a la OTAN se escribe en sangre: nuevo ataque masivo sobre Kiev deja once muertos y 46 heridos.
Rusia atacó Kiev en la madrugada de este lunes con una brutalidad calculada al milímetro. 68 misiles y 351 drones lanzados simultáneamente sobre la capital ucraniana, dejando al menos 11 muertos y 46 heridos, entre ellos tres niños, y daños en tres distritos de la ciudad. Los servicios de defensa antiaérea ucranianos lograron derribar 37 misiles y 326 drones, pero los que pasaron causaron un rastro de destrucción que el alcalde Vitali Klichkó describió desde los propios escombros. Al menos 15 bloques de viviendas dañados, incluido un edificio de nueve plantas en el histórico distrito de Podil. Los equipos de rescate trabajaron durante horas para sacar a los residentes atrapados entre los cascotes, algunos de ellos niños que dormían cuando llegaron los primeros impactos.
El timing del ataque no es casual. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski lo había advertido el día anterior. Rusia preparaba un bombardeo masivo antes del inicio de la cumbre anual de la OTAN en Turquía, que arranca este martes 7 de julio. Es el segundo gran ataque en cuatro días, el pasado jueves, otro bombardeo mató a 31 personas en Kiev, el más mortífero del año hasta entonces. Zelenski fue directo en su mensaje a los aliados occidentales. “Mientras los misiles Patriot permanezcan en los arsenales de nuestros aliados, Rusia solo se ve alentada a seguir. Estados Unidos y Europa tienen la fuerza suficiente para detener este terror.” Ucrania respondió esta madrugada con sus propios drones, atacando la refinería de Yaroslávl, 17 heridos, e interrumpiendo el suministro eléctrico en Sebastopol. La OTAN se reúne mañana en Ankara. Kiev lleva la cuenta de sus muertos mientras espera.
Publicado el : 6 de julio de 2026

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