
La presencia de anisakis reabre el debate sobre el consumo seguro de pescado.
La Unión Europea ha activado una alerta alimentaria considerada “grave” tras detectarse anisakis en un lote de merluza procedente de España. El aviso fue emitido por el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) el pasado 17 de abril, después de que Letonia identificara el parásito durante un control fronterizo, lo que llevó a la retirada inmediata del producto. No se ha confirmado si este lote llegó a comercializarse en territorio español.
El anisakis es un parásito marino que forma parte del ciclo biológico de cetáceos como delfines y ballenas, y puede alojarse en peces como merluza, atún o anchoa. Aunque las vísceras se eliminan en el proceso de limpieza, las larvas pueden penetrar en el músculo del pescado y provocar infecciones si se consume sin una preparación adecuada.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) prohíbe la venta de pescado con parásitos visibles, y en este caso se detectó su presencia en varias piezas del lote analizado. El riesgo para la salud aparece principalmente cuando el pescado se consume crudo o poco cocinado.
Datos recientes indican que hasta el 36% del pescado en España puede contener anisakis, con mayor incidencia en especies del Cantábrico. Sin embargo, no todos los productos presentan el mismo nivel de riesgo: los peces de agua dulce y los mariscos tienen una presencia mínima del parásito.
Para prevenir infecciones, las autoridades recomiendan cocinar el pescado a más de 60 °C durante al menos un minuto o congelarlo a -20 °C durante cinco días si se va a consumir crudo o en preparaciones como el marinado. Comprar pescado ya eviscerado y asegurar una correcta manipulación son medidas clave para evitar riesgos.
Publicado el : 19 de abril de 2026

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